La verdad sobre el caso del señor Valdemar

Reseña de uno de los relatos más terroríficos de la literatura, titulado La verdad sobre el caso del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe

La verdad sobre el caso del señor Valdemar

La verdad sobre el caso del señor Valdemar es un cuento de suspenso/terror escrito por el magnífico Edgar Allan Poe, quizás una de las obras más reconocidas del género. Fue traducido, también, como «El extraño caso del señor Valdemar» aunque ese título me recuerda un poco a la obra «El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde» de Robert Louis Stevenson.

Fue publicado por primera vez en la revista American Whig Review hacia finales de 1845 y el aclamado escritor estadounidense recibió, no sólo un enorme reconocimiento por la obra, sino también incontables consultas sobre la veracidad de la misma, hasta que terminó asegurando que había sido producto de su imaginación, elaborado a partir de anotaciones propias.

Como ha sucedido con otras obras como por ejemplo El Necronomicon de Lovecraft, muchos lectores creyeron durante años que aquel terrorífico relato constituía un hecho real, y cierto es que pocas obras son capaces de general lo que este escrito.

Resumen de La verdad sobre el caso del señor Valdemar

Hace alrededor de 200 años, un narrador llamado «P..» (en probable referencia a sí mismo) escribió al respecto de sus investigaciones en hipnotismo, y un aterrador suceso. Constantemente se hacían investigaciones sobre esta ciencia pero nunca se había intentado con una persona cuya muerte se aproximaba. Para adentrarse en este campo, se puso en contacto con el señor Ernest Valdemar, un compilador bibliotecario y escritor que sufría las penurias de la tuberculosis, una enfermedad a la que ya nos hemos referido (Ver nota: La tuberculosis, estragos en la literatura).

Como habían acordado, al estar cercano a la muerte el señor Valdemar escribió a P.. para notificarle que, probablemente ese domingo, dejaría de existir. Luego de hacer asegurarse un debido consentimiento, se produjo la hipnosis que sumió su cuerpo en un estado catatónico. Poco a poco la vida lo abandonó pero el cadáver continuó inmutable, respondiendo a las preguntas con una voz que erizaría la piel del más valiente, y rogando ser despertado para poder morir completamente.

Los dos médicos del señor Valdemar acompañaron el proceso, si bien los enfermeros huyeron despavoridos. Todos fueron testigos del horror que comenzó aquel día, en la que el cuerpo, ya fallecido, permanecía en un estado de trance.

Unos meses después, tras una última respuesta, el trance hipnótico fue finalizado y el cadáver se disolvió en una masa gelatinosa putrefacta.

Análisis y breve valoración

Como en muchos otros relatos de Edgar Allan Poe, se trabaja el tema de la muerte desde un eje central, quizás con un enfoque distinto. Las descripciones y las imágenes utilizadas por el autor llevan al lector a un viaje terrorífico dentro de su imaginación, donde algunos términos relacionados con lo médico aportan ese toque esencial que lo vuelve (al menos en aquél momento), posible.

Este tipo de descripciones resultaron en una enorme influencia en la literatura, incluso para escritores de la talla de H. P. Lovecraft que no dudó en establecer a este cuento dentro del podio de los más terroríficos, junto a «La narración de Arthur Gordon Pym» y «Manuscrito hallado en una botella».

Para Julio Cortázar, traductor de Poe al español, y para muchos otros lectores del escritor estadounidense, este cuento resulto en una de las grandes obras de la literatura, y contribuyó a la génesis de la ciencia ficción y el terror, sobre todo cuando las temáticas se relacionaban con la ciencia o las pseudociencias.

Algunos eruditos han encontrado una significación en «el intentar encontrar una solución que retrase la muerte por tuberculosis» con el estado en el que se encontraba la esposa del autor, poco tiempo antes de su fallecimiento. Nunca podremos saber si realmente tuvo esta explicación para Poe pero uno de los grandes ejes de explicación que ha tenido el cuento es la idea reiterativa del autor en la que «la muerte es inevitable».

El relato obtuvo numerosas adaptaciones al cine y a la televisión, de las que se destaca «Dos ojos malignos», producida en 1990 por George A. Romero (reconocido creador de las películas de Los muertos vivos).

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2 comentarios en “La verdad sobre el caso del señor Valdemar

  1. En el concepto realista del autor, es posible que en la existencia surrealista de este
    relato, la presencia decrepita o la muerte del personaje; en la visión del autor, haya prevalecido un improntu psicosomático. Al notar que el señor Valdemar al decir que está durmiendo y, que a su vez que está muerto. Esto deja entrever, que la persistencia agónica del señor Valdemar, deja un estado de incertidumbre entre las personas que lo asisten en su lecho de agonía. Es por ello que me atrevo asegurar, que este es uno de los relatos mejor logrado de Edgar Allan Poe.
    Pedro Díaz Hernández.

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