La vida es sueño – Calderón de la Barca

La vida es sueño: Paradigma del teatro barroco español – Pedro Calderón de la Barca

«Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son»

La vida es sueño Calderón de la BarcaLos misterios profundos de la vida abiertos a distintas lecturas, los intentos por conocer y dilucidar el insondable interior del alma humana y el destino del hombre, su predestinación o libre albedrío, fueron temas recurrentes en la literatura antigua y en la filosofía platónica; también en las tradiciones judía y cristiana y aparecen tratados con singular pericia en La vida es sueño, la magistral obra teatral nacida del genio e inspiración de Pedro Calderón de la Barca; uno de los poetas inmortales del Siglo de Oro español.

La vida es una comedia dramática que se presenta como un sueño que nos enajena y aparta de la realidad inmediata. Nos introduce en los recónditos vericuetos de la condición humana y su constante lucha entre elementos opuestos. ¿Vivimos o dormimos imaginando vivir?. ¿Nacemos libres o predestinados? Ese es el planteo, esa es la duda.

Pocas obras maestras de la literatura universal, han conservado la vigencia a lo largo del tiempo como este drama filosófico-religioso que llega hasta nuestros días proyectado desde el período seiscentista, pero hundiendo sus raices en mitos de tiempos inmemoriales.

La vida es sueño, obra cumbre del teatro barroco español, reúne todas las características que definen este estilo de manera contundente e inobjetable y fue estrenada en el año 1635. Consta de tres actos o jornadas. La primera de ellas tiene ocho escenas, contexto en el que se desarrolla toda la presentación de los personajes, sus características y la ubicación espacio-temporal de la historia. En el segundo acto, conformado por diecinueve escenas, aparece desplegado en detalle el conflicto o nudo. Y en la tercera jornada jornada, compuesta por catorce escenas, es donde se produce el desenlace o resolución del problema.

El drama está ambientado en un reino imaginario en tierras de Polonia y transcurre en una época indeterminada. Allí el rey Basilio, interpretando un viejo oráculo que predecía a su futuro hijo Segismundo rebelándose en contra suyo y destronándolo (y una vez convertido en un déspota tirano, el mismo Basilio acabaría postrado a sus pies); dispone encerrarlo desde su nacimiento en una torre y mantenerlo cautivo en secreto. Segismundo crece aislado y alejado del mundo de los mortales que imagina a su manera, viviendo miserablemente sin conocer su estirpe. Clotaldo su tutor, un leal e incondicional servidor del monarca está al tanto de la situación.

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Rosaura, la protagonista que no sabe que es hija de Clotaldo, regresa al reino disfrazada de hombre, acompañada por el sirviente Clarín, un personaje pérfido y miedoso pero con fino sentido del humor. Su propósito es demostrar sus orígenes de nobleza a Astolfo, sobrino de Basilio, que la había despreciado por creer ilegítimas sus raíces familiares. En su camino Rosaura descubre por accidente la torre y consecuentemente la existencia de Segismundo, que termina enamorándose de ella.

Asistimos después al discurso del rey, ante toda la corte y sus sobrinos Astolfo y Estrella, en donde da cuenta de la verdadera historia de su hijo Segismundo.

Estrella y Astolfo serían declarados herederos tras casarse, si Segismundo supera el desafío al que será sometido. Rosaura pasa a ser en la corte dama de compañía de Estrella y, valiéndose de diversas estratagemas, descubre las verdaderas intenciones de Astolfo y que ella es hija de Clotaldo.

A pesar de cierto resquemor, el Rey decide llevar a cabo su experimento de comprobar si Segismundo está en condiciones de heredarlo y gobernar. Ordena que su hijo sea adormecido con una pócima alucinógena y trasladado desde su cautiverio al Palacio Real. Al despertar en palacio Segismundo reacciona comportándose de manera grosera, violenta y cruel, confirmando las sospechas de su padre con respecto a lo acertado de las predicciones astrológicas que anticipaban esa conducta. Esa misma noche decide encerrarlo de nuevo y bajo los efectos de un narcótico lo regresan a la prisión en la torre, pero previamente le hacen creer que todo ha sido un sueño.

De nuevo en la solitaria cárcel Segismundo cree convencido, que su estadía en el palacio fue tan sólo un sueño y recordando sobre todo al amor que le inspiró Rosaura, reflexiona sobre el bien perdido y su propia conducta altanera.

El ejército, sin embargo, una vez a conocida la existencia del príncipe se subleva negándose a aceptar a otro heredero extraño y con el apoyo del pueblo libera a Segismundo, que se convierte en un líder dispuesto a luchar contra su padre Basilio por el trono. En las luchas que se originan muere Clarín y Segismundo vencedor, es proclamado nuevo rey. Su padre, derrotado, se arroja a sus pies pidiendo clemencia, confirmando una parte de la predicción.

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Pero Segismundo victorioso y habiendo aprendido la lección de la prudencia que siempre exigen las circunstancias importantes de la vida, se muestra ecuánime y piadoso. Manda encerrar en la torre al soldado rebelde que proclamó la revuelta y perdona a su padre Basilio. Posteriormente casa a Rosaura con Astolfo y él mismo contrae matrimonio con Estrella.

Segismundo, el hombre que había vivido en las sombras, encerrado como una bestia, padeciendo condiciones inhumanas, encontró la salida del laberinto que le permitió llegar a la luz y transformarse en un hombre justo, no en el tirano que había profetizado el oráculo.

El soliloquio de Segismundo que acontece al final del segundo acto, es uno de los pasajes más afamados en la historia teatral española.

Es verdad, pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Fin del Segundo Acto

Y no es menos digno de elogio el final de la obra:

¿Qué os admira? ¿Qué os espanta,
si fue mi maestro un sueño,
y estoy temiendo, en mis ansias,
que he de despertar y hallarme
otra vez en mi cerrada
prisión? Y cuando no sea,
el soñarlo sólo basta;
pues así llegué a saber
que toda la dicha humana,
en fin, pasa como sueño,
y quiero hoy aprovecharla
el tiempo que me durare,
pidiendo de nuestras faltas
perdón, pues de pechos nobles
es tan propio el perdonarlas.

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Estamos ante una de esas obras distintas que deleita leer. Llena de matices y aciertos que nos inducen a reflexionar y tomar conciencia sobre los valores morales y sociales y la verdadera naturaleza de los sentimientos. Calderón de la Barca, creativo, ingenioso y desbordante de imaginación, propone con sus versos, metáforas y paradojas una visión profunda de la existencia del hombre, su libertad y la concreción de su destino. Además el desafío de conocerse a si mismo para lograr alcanzar el fin pretendido. El triunfo de la luz sobre la oscuridad.

La vida es sueño describe y define con elocuencia el significado del teatro barroco español, majestuosa culminación de una época inmersa en cambios trascendentes y desgarrada por una profunda crisis espiritual que, pese a todo, dejó a la posteridad una literatura deslumbrante.

El filólogo e historiador español Marcelino Menéndez Pelayo, ensaya una crítica al referirse a ciertos aspectos estilísticos y algunos recursos utilizados que a su criterio podrían haber sido más “naturales” y “sencillos”. En ese caso, sostiene, «no tendríamos reparo en afirmar que La vida es sueño, es una obra perfecta».

A lo que otros críticos, como el Dr. Peter Ivanov Mollov del Departamento de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Sofía, responden que «sería erróneo apreciar el arte dramático de Calderón desde nuestra perspectiva moderna. Los recursos del dramaturgo español no podían ser “naturales” ni “sencillos”, puesto que tales características contradicen la esencia de su arte y en general del arte barroco».

Pedro Calderón de la Barca fue un insigne escritor, dramaturgo y poeta español, caballero de la Orden de Santiago, nacido en la ciudad de Madrid el 17 de enero de 1600 y fallecido en la misma ciudad el 25 de mayo de 1681.

“Calderón es el genio que ha tenido más ingenio” dijo de él el escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe, fascinado por la calidad de la obra.

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1 comentario en “La vida es sueño – Calderón de la Barca

  1. Isabel Hernández Tibau en dijo:

    Recuerdo haberlo leído en el liceo( secundaria), y recuerdo vívidamente lo afectada que estuve por ese relato… No podía asimilar ese comportamiento… Claro, era muy jovencita y no sabía entonces de los vericuetos que tiene la vida..
    Sé que es una obra excepcional, pero seguramente soy yo la que me sumerjo demasiado en lo que leo…. Gracias por publicarlo !!!

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