Pedro Miguel Obligado – Biografía

pedro miguel obligadoPedro Miguel Obligado – Poeta y Ensayista Argentino

Pedro Miguel Obligado Nació en Argentina (Buenos Aires) en 1892 y falleció en 1967. Poeta romántico desde lo más profundo de su ser.

Abogado, profesor, ensayista, conferencista y guionista de cine. Realizó, además, traducciones y escribió poemas en prosa (reunidos en El canto perdido – 1925). Colaboró activamente en periódicos de información general y en revistas literarias.

Leopoldo Lugones dijo de él:

“Podríamos definir la poesía de Pedro Miguel Obligado con esta expresión titular: Historia de una melancolía.”

En 1928 integró la primera Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores encabezada por Leopoldo Lugones y Horacio Quiroga. Galardonado en varias oportunidades, con premios nacionales en mérito a su obra. En 1971, fue publicado su libro póstumo, «El andén» con sus últimos poemas.


Entre los poemas más reconocidos de Pedro Miguel Obligado, dos reflejan de la mejor manera su semblanza y sensibilidad literaria.

No tiene importancia

Esta pena mía

no tiene importancia.

Sólo es la tristeza de una melodía,

y el íntimo ensueño de alguna fragancia.

-Que todo se muere,

que la vida es triste,

que no vendrás nunca, por más que te espere,

pues ya no me quieres como me quisiste-.

No tiene importancia…

Yo soy razonable;

no puedo pedirte ni amor ni constancia:

¡si es mía la culpa de no ser variable!

¿Qué valen mis quejas

si no las escuchas;

y qué mis caricias, desde que las dejas,

quizá despreciadas porque fueron muchas?

¡Si esta pena mía

no es más que el ensueño de alguna fragancia,

no es más que la sombra de una melodía!

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Ya ves que no tiene ninguna importancia.

Melancolía

Melancolía Pedro miguel obligado

Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas…

Vaga la melancolía de una pena que ignoro.

El viento que estremece marchitas congojas,

pasa como un recuerdo por el bosque sonoro.

Es otoño. Parece que un ensueño renuncia,

que un desencanto esparce las efímeras galas…

Una dorada pompa que a la muerte denuncia,

con el follaje mustio forma una lluvia de alas.

Estoy solo. Se siente que el otoño es un viaje…

Hay un alma que llora porque alguien se despide.

Este ocaso de plantas que enrojece el paisaje,

con mi desalentada serenidad coincide.

Pienso en ti, oyendo un canto perdido en lontananza.

Cantan las cosas muertas, la música del vuelo.

Como mi amor caído conserva su esperanza,

la floresta marchita quiere subir al cielo.

Caen las hojas. La selva trágica se derrumba.

Desparrámase un sauce cual generosa fuente.

Las hojas más diversas tienen la misma tumba,

y entremezcladas ruedan en un mismo torrente.

Tú eres como una brisa para mi huerto sonoro.

Mi vida es una rama, a tu paso, deshojas;

y que tendrá a los vientos, un destino que ignoro.

Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas…

Espero les haya gustado la reseña y esta muestra de su escritura, y si lo desean puedan buscar más obras del autor.

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