Isla Negra de Pablo Neruda

Más allá de su poesía inmortal… El legado material de un escritor. Isla Negra de Pablo Neruda nos hace imaginar una porción de tierra en el medio del mar, pero las apariencias engañan.

Isla negra de pablo neruda

Isla Negra de Pablo Neruda:

Lo hermoso de los sueños, es que a veces se cumplen.
Y el secreto para cumplirlos es luchar sin rendirse ante la adversidad.

La vida de Pablo Neruda se escribió desde siempre en poesía (Pueden visitar la vida y obra de Pablo Neruda en esta nota). También luchando y persiguiendo un sueño enorme, que expresó en un verso:

“…enterradme en Isla Negra
frente al mar que conozco,
a cada área rugosa de piedras
y de olas que mis ojos perdidos
no volverán a ver».

¿Qué significado tenía esa expresión de voluntad última, que escribió en su poema «Disposiciones»?
A poco de investigar, descubrimos embelesados y absortos que Isla Negra de Pablo Neruda no es una isla. Simplemente es el nombre que el poeta eligió para un sueño inmemorial que tenía: su casa favorita. Y la construyó en una pequeña playa a orillas del océano Pacífico, rodeada de negruzcas rocas y pinos que despliegan su belleza trepando por los acantilados de la costa.

Y eso es Isla Negra. Una casa rústica, en un encantador pueblo de pescadores, humilde como su gente, en un entorno saturado por el olor a salitre y envolvente del viento marino y por el sonido brumoso del embate perenne de las olas.
Todo allí es hechizo, encanto y misterio en una simbiosis natural con el paisaje de fondo.

Neruda llegó hasta este paraje (entre las localidades chilenas El Quisco y El Tabo) allá por el año 1937, cuando ya tenía en mente la idea de su inmortal “Canto General”. Quería encontrar el lugar exacto para concentrarse y escribir su obra. Lo encontró en ese ambiente todavía virgen.

El gran poeta fue un marino de tierra, frustrado, y la casa de Isla Negra fue  su navío y él fue su capitán desde el año 1939.
Amante consuetudinario de las cosas marítimas, construyó ese refugio como un barco con techos bajos, pisos de madera crujientes y pasillos estrechos y fue su lugar más preciado; donde tuvo el privilegio de conjugar la vida y la concreción de los sueños.

En la sala de estar de la casa, destaca su enorme ventanal y la colección de mascarones de proa auténticos. Apenas una muestra de la diversidad de objetos que recopiló en el transcurso de su vida y de tantos viajes.

Recuerdos, libros, piedras, caracoles, obras de arte, fotografías de personas ilustres y legendarias, objetos de los que se rodeo otorgándoles dimensión y un significado especial. Amó intensamente cada cosa que iba acumulando, a tal punto que con ello formó un todo, que se convirtió en parte de su existencia misma.

Prolijamente ordenados, son exhibidos hoy en lugares estratégicos.

Al trasponer el umbral de la puerta principal, el visitante siente que es cálidamente transportado a una atmósfera diferente, de tiempos lejanos e imaginación pura.
El encanto se hace irresistible y no hay espacios para la indiferencia.
Caminar por sus ambientes, es percibir en evocaciones la presencia de Neruda. Porque ciertamente la casa todavía parece estar habitada por el alma del poeta, que continúa irradiando aquella poesía que escribió como premonición:
«…y yo fui descubriendo, nombrando todas las cosas:
fue mi destino amar y despedirme”.

Desde el jardín de la casa, se accede hasta una tumba. Allí, en medio del acantilado y ubicados en dirección al océano, están enterrados desde diciembre de 1992, los restos de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, su última esposa.
La escultura de un pez tallado, con los cuatro puntos cardinales representados y con sus ojos de vidrio azul casi transparente, que simulan una lágrima perdida del océano, resalta no más de lo necesario.Todo es sobrio y sin ninguna  majestuosidad.

Y así encontramos la Isla Negra de Pablo Neruda como refugio para la paz eterna de este hombre y poeta universal. En su mundo y frente al mar que tanto amó.

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4 comentarios en “Isla Negra de Pablo Neruda

  1. Pingback: Pablo Neruda - La biografía del poeta - La Pluma y el LibroLa Pluma y el Libro

  2. Efímero y productivo
    por la poesía enaltecido
    Neruda vivo quedó,
    poco conozco su historia
    más reconozco la gloria
    con que inmortal se volvió.

    He de leer, se los juro
    su obra que de seguro
    tiene un valor especial,
    pues fue revolucionario
    un durísimo adversario
    del fascísmo universal.

  3. Soy Marcia Suárez, autora del libro «las Machas» recientemente editado y el que no he dado a difusión (por razones de desconocimiento del «metier») y que pongo a disposición de «La Pluma y el Libro» para ello. Dispongo de la edición en PDF, además del libro editado (que también pongo a disposición) Se trata de un viaje de cinco mujeres en auto hacia Chile (en carpa) cuyo destino último es Isla Negra, donde son recibidas por el espíritu de Pablo Neruda, y a cada una dice en secreto su propia esencia de persona y de relacionarse en el amor. A mí me sigue gustando; espero que a La Pluma y el Libro, les merezca lo mismo que a mi coordinadora del Taller Literario: que hice literatura. Me encantaría repuesta de ustedes, en el sentido que lo sientan.

    • Saludos Marcia, muchas gracias por el dato, si usted tiene una publicidad en alguna red social, podríamos ayudarla con alguna difusión de su obra para colaborar con usted ya que sabemos es muy difícil al comienzo que el libro llegue a muchas personas… Saludos

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