De almas libres y amores eternos

En “Escritores escondidos” encontramos un espacio donde los lectores, que se animan a escribir y a compartirlo, puedan mostrarnos algunas de sus palabras. Miles y miles de escritores escondidos aun esperan por darse a conocer, los invito a participar y a enviarnos poemas, cuentos, o relatos cortos que podamos compartir con el resto…

Macarena Guevel de 31 años nos envía este excelente cuento corto…


de almas libres y amores eternosDE ALMAS LIBRES Y AMORES ETERNOS..

Cuando el tiempo no era tiempo, sino un manojo de segundos amarrados sucediéndose unos a otros, como en todo cuento de princesas y héroes, existió en algún remoto sitio del espacio un alma condenada bajo el manto de un poderoso hechizo, a vivir en una cajilla de cristal, esperando ser rescatada por el verdadero amor..
No sólo la cajuela la mantenía cautiva, sus manos eran de hielo y sus piernas de arena blanca, tan fina como sus cabellos.. Pero el gran secreto se escondía en su corazón. Pues era de ORO puro, tan valioso, que miles de caballeros se disputaron por los siglos de los siglos, con la pretensión exclusiva e infructuosa de robárselo.
Un día como cualquiera, pero diferente a todos, hubo uno que se atrevió a intentarlo, despojado de todo interés, más que el deseo ferviente de rescatar a la damisela.
El caballero era noble, y tan valiente como valor podía tenerse.
Cuando estuvieron frente a frente, se miraron a los ojos y por un momento el tiempo se detuvo. Pudieron sentir su respiración agitada, y el galope de sus corazones al unísono, y en ese instante fueron UNO.
Él le tomó las manos, pero en las suyas de fuego ardiente se deshicieron escurriéndose entre los nudillos. Desesperado intentó cargar su cuerpo, pero sus piernas de arena se esparcieron por el aire grano a grano, en el primer paso. Sólo el corazón permanecía intacto, pues resistía el calor. Antes de que sus esperanzas también se evaporaran, recogió rápidamente el vestigio de metal que aunque débil, aún latía y lo colocó en su pecho, donde albergaba los retazos del suyo, maltrecho de tantas batallas libradas, protegido del fuego externo, por una gruesa coraza.
Y como amalgama perfecta se fusionaron.
Pero el cuerpo de fuego del caballero, debilitado, extenuado, y sin oxígeno suficiente en la cajuela comenzó a extinguirse, y con la coraza abierta, escaparon uno a uno, todos los sentimientos.
…y ya no era tan valiente…
…y ya no era tan fuerte…
… Comenzó a SENTIR…
Una tristeza inmensa le invadió, anudó su garganta, estremeció sus entrañas hasta llenar sus ojos de lágrimas, que terminaron de ahogar las ultimas llamitas.
Y a diferencia de los cuentos de hadas, con finales felices, juntos, comiendo perdices, ambos cuerpos yacieron cuál mausoleo, desintegrados en aquel cubículo de cristal. Sin embargo, no importa cuán poderoso sea el conjuro, el amor verdadero siempre triunfa, y trasciende las distancias y el tiempo, porque al fin y al cabo se trata de eso .. Un par de almas LIBRES y un corazón COMPLETO.

Muchas gracias por tu colaboración con este cuento corto titulado “De almas libres y amores eternos”.