¿ Qué son los gentilicios ? – Parte I

Qué son los gentiliciosPara entender qué son los gentilicios debemos hacer referencia o designar a los habitantes de un continente, un país, una región, una ciudad o cualquier otro lugar, se utiliza un adjetivo que se denomina gentilicio.

En su diccionario de la lengua, la Real Academia Española define que la palabra gentilicio proviene del latín gentilitius – gentilis, derivada a su vez de la voz también latina, gens.
Para los antiguos romanos, la gens era la cepa, la estirpe, el linaje y por extensión una manera de denominar lo que hoy en día llamaríamos “nación”, “pueblo” o “raza”. Esto explica su raíz etimológica.

Entonces para una definición de qué son los gentilicios entendemos: Este adjetivo gentilicio, también llamado demónimo, denota el origen geográfico de individuos, cosas u objetos, no su residencia o ubicación temporal.
Así una persona conservará inalterable, su gentilicio sin importar dónde viva actualmente
Aunque cabe destacar que, por costumbre y gratitud hacia un lugar, también es utilizada una especie de gentilicio, por adopción por personas que se establecen en un lugar diferente del que nacieron y con el cual se identifican.
También es costumbre generalizada, llamar a alguien por su propio gentilicio como apodo: v.gr. “el italiano de la pizzería”

En español, los gentilicios se escriben con minúscula inicial y se debe tener en cuenta su género gramatical, que puede cambiar o no, para diferenciar el femenino del masculino.

Se clasifican en ordinarios y particulares.
Ejemplos de terminaciones de adjetivos gentilicios ordinarios:
a – an – aco – eco – enco – eno – ense – eño – eo – iego – ita, etc.

europeo – italiano – alemán – griego – hondureño – canadiense.

Los gentilicios particulares:
Se forman con una gran variedad e sufijos, puesto que, además de los fundamentos lingüísticos, son igualmente válidos para determinar un gentilicio, aquellos relacionados con la cultura, la historia y el uso cotidiano.
Existe otro fundamento igualmente valioso, la tradición.
El gentilicio de una ciudad o de una región es parte fundamental de su tradición y es considerado un valor eterno, no una moda efímera.

Así tenemos como ejemplo:
lusitano (portugués) – carioca (brasileño) galo (francés) – nipón (japonés)
otomano (turco) – helvética (suiza)

En algunos casos, para referirse a los nacidos en un lugar, se usa un hipocorístico —vulgarmente designación cariñosa— que no sustituye al gentilicio.
v.gr. la denominación usada para los habitantes de Costa Rica, quienes en vez de costarricenses son llamados ticos.

Algunos de estos hipocorísticos, eran originalmente peyorativos, sin embargo, con el tiempo adquirieron la calidad de nombres amistosos, que incluso usan los propios habitantes del lugar en tono jocoso.

Los gentilicios además, se utilizan para adjetivar objetos, actividades, animales, etc. 
“Prefiero el aceite de oliva Italiano”,
¿estás aprendiendo baile español?

Por último, los gentilicios pueden tomar el valor de un sustantivo, es decir que pueden ser utilizados para referirse a una persona nombrando únicamente su lugar de origen.
Es correcto decir : “el francés, en lugar de decir el individuo francés”

O para mencionar a una persona conocida por su lugar de origen, así:
María la valenciana, hace unas paellas estupendas.

Espero que esta información sobre qué son los gentilicios les haya servido y continuemos aportando al buen uso del idioma.

¿ Se o Sé ? – El buen uso del idioma

Se o Sé¿ Se o sé ? Las dos funciones del vocablo “se”. Diferencias entre “sé” con tilde y “se” sin tilde.

La tilde diacrítica, es utilizada para diferenciar palabras que se escriben igual, que tienen una diferente acentuación prosódica o significados distintos.

Nuestro intento es aportar información y aclarar dudas, que se tienen al momento de redactar. Tomemos este caso:

Hay un sé con tilde diacrítica que puede corresponder, o bien al verbo ser, o bien al verbo saber.

“Sé”: Primera persona singular, presente del verbo saber.
Ej.:  “Sé que no estudiaste”.

“Sé”: Imperativo del verbo ser, segunda persona singular en forma de confianza.  
Ej.:  ” Sé más discreto con tus cosas”.

Ambos usos de “sé” se escriben igual, con tilde.
El contexto, ayudará a determinar el sentido del término en estos casos.

Pero hay usos de la expresión “se”, sin tilde.

Citamos algunos ejemplos:

Pronombre personal “se”.  Ej.:  “Lo que se hereda no se compra”.
Pronombre reflexivo “se”.  Ej.:  “El hombre se levanta y habla”.
Sustituto de “le” o “les”,     Ej.:  “Se las regalaron”.
“Se” intensificador del verbo:  “Se comió tres platos”.
“Se” recíproco.                       Ej.: “Leonor y Luis se besaron”.
“Se” pronominal.     Es parte de algunos verbos. Ej.: “Arrepentirse”
“Se” impersonal.                    Ej.: “Se vende leña”.

En definitiva, es imprescindible recordar que la expresión “sé” y “se” no son equivalentes y en caso de dudas, siempre es necesario corroborar consultando un diccionario, para evitar cometer errores en estos casos de uso del tilde diacrítico.

Simplificando: “se” sólo lleva tilde o acento ortográfico cuando cumple la función de verbo. Nunca llevará tilde cuando sea pronombre.

El profesor Alberto Bustos (Didáctica de la Lengua en la Universidad de Extremadura), nos explica al respecto:

(1) ¡Sé generosa, sé valiente!
(2) Solo sé que no sé nada.

En el ejemplo (1) encontramos la primera posibilidad: sé tú, o, para decirlo en términos técnicos, la segunda persona singular del imperativo en su forma de confianza.
El ejemplo (2), por su parte, reproduce un famoso aforismo socrático, que incluye la primera persona singular del presente de indicativo de saber (yo sé).
Los dos ejemplos contienen por partida doble su forma verbal correspondiente, de modo que deberían ser, como mínimo, el doble de efectivos.
Llegados aquí, conviene aclarar que el verbo saber en su significado de ‘tener sabor’ se conjuga exactamente igual que cuando significa ‘tener conocimiento’.

(Existe una conocida canción de Joan Manuel Serrat, “Tu nombre me -sabe- a hierbas”. Conjugado, debe llevar tilde porque también en este caso funciona como verbo).

Así, virtualmente al menos, se dice y se escribe “Sé a sal”, o sea, ‘tengo sabor a sal’.
Digo virtualmente, porque por más que he buscado no he dado con ningún ejemplo real que documente ese uso.

Los únicos que aparecen profusamente, son ejemplos construidos en los que los hablantes se preguntan por esta forma de la conjugación y los lingüistas o aspirantes a tales les contestan.
Pongo yo aquí mi granito de arena (o de sal, según se mire).

Más complejos son los valores del “se” átono que se escribe sin tilde.
Esta es una marca que acumula una diversidad de funciones, que no siempre es fácil delimitar con exactitud.
Por ello, los ejemplos siguientes no pretenden ser exhaustivos, sino meramente representativos.

(3) Este papel se lo das a aquel señor.
(4) Se vivía con alegría en aquella casa.
(5) En aquel puesto se vendían melones.

En (3), “se” es un pronombre. Se trata de una variante de le(s) que aparece cuando se le pospone otro pronombre átono: la secuencia le lo das, imposible en nuestra lengua, se convierte en se lo das.

En (4) tenemos una marca de impersonalidad;

y en (5), una marca de pasiva refleja:

Como es habitual con la tilde diacrítica, adonde no lleguemos con la gramática podemos llegar de oído.
Las formas con tilde se pronuncian con acento en la secuencia hablada, mientras que las formas sin tilde, se apoyan para pronunciarse en la siguiente palabra con acento.

Así, frente a [sé generósa] tenemos [selodás].

Nota:
Tilde es un término ambiguo que puede utilizarse en masculino (el tilde) o femenino (la tilde). Lo habitual es que el término, haga referencia al acento ortográfico.

¿ Qué es un epigrama ?

 

Descubre quéQué es un epigrama es un epigrama y encuentra muchos más datos de interés

Si nos preguntamos qué es un epigrama y dirigimos nuestra búsqueda a la definición que nos da el Diccionario de la Real Academia Española, un epigrama es una inscripción grabada en piedra, metal u otro material duro; de carácter generalmente funerario y dedicatorio.

Pero también la palabra epigrama, tiene otra acepción en términos literarios:
“es una composición poética breve, de tono sentencioso, que expresa con precisión y de forma ingeniosa, un único pensamiento principal, festivo, burlesco o satírico”.

Su origen etimológico, proviene del término latino epigramma y éste del griego antiguo epígramma. Literalmente significa “sobre-escribir” o “escribir encima”.

Se pueden rastrear las raíces de este sub-género, retrocediendo a tiempos remotos en la lírica arcaica.
Pero por su contenido, forma y extensión, indudablemente pertenece a la cultura helénica.
Los temas retratados en estas composiciones reflejaban testimonios diversos, bellos y muy íntensos, de los principales intereses y preocupaciones del hombre de esa época histórica; vistos a través de un filtro de erudición y cultura simbolizado en los poetas.

Pero entonces qué es un epigrama en la historia: En la antigua Grecia, abundaban estas inscripciones en los dinteles de los mausoleos, en lugares de ofrendas y culto, al pie de estatuas y en lápidas. Servían para conmemorar un suceso extraordinario o para eternizar el recuerdo de alguna personalidad destacada.

Estos epigramas, por lo general se elaboraban en dísticos (estrofas compuestas de dos versos).

Con el tiempo, los epigramas sobre lápidas comenzaron a denominarse epitafios.

El término, se extendió después para identificar también, a cualquier poema ingenioso de corta extensión y para referirse a pensamientos de cualquier género, que se expresaran con brevedad y agudeza.

Desde comienzos del siglo V a.C., comenzaron a flexibilizarse los límites con que se definía un epigrama y dejaron de importar las formas, la rima y el respeto a una estructura rítmica determinada.

Posteriormente Roma incorporó para sí, esta forma de expresión, respetando la estructura original, pero generando una versión latina, que daba mayor importancia a la intención y sentido con que se redactaba. Argumentos que constituyen la base el epigrama moderno.

José Coll y Vehí, teórico literario y paremiólogo español, nacido en Barcelona (1823-1876), ayudó a diferenciar el epigrama de la inscripción: esta última, se crea con el objetivo de inmortalizar la memoria de un hecho en particular o de explicar las razones por las que tuvo lugar.
Un epigrama, en cambio, intenta expresar una idea ingeniosa de forma irónica y breve.
Con esta significación, cobró entonces identidad y personalidad propia.

El escritor conceptista barroco, Baltasar Gracián y Morales fue un jesuita español del Siglo de Oro, que cultivó la prosa didáctica y filosófica.
En su obra “Agudeza y arte de ingenio” (1648), realizó un famoso estudio y antología de epigramas escritos en castellano y latín.

En el siglo XVIII, Juan de Iriarte y Cisneros, helenista, latinista, bibliógrafo, lexicógrafo y poeta español de la Ilustración, lo explicó de manera curiosa, utilizando la misma forma del epigrama sí:
“A la abeja semejante,
para que cause placer,
el epigrama ha de ser
pequeño, dulce y punzante”.

Algunos de los autores de la literatura universal, que produjeron obras con características de este tipo y pueden ayudar a comprender qué es un epigrama son:
Jonathan Swift, Alexander Pope, Voltaire, Oscar Wilde, Pío Baroja, Oliverio Girondo, Camilo José Cela, Jaime Gil de Biedma y Ernesto Cardenal.
Cardenal, es el autor de “Al perderte yo a ti” tal vez, el más reconocido epigrama a nivel popular en en mundo. (Leer Poema)

Sustantivos Epicenos – ¿Qué son y cómo se utilizan?

Los sustantivos epicenos – El buen uso idioma

Elaboramos una breve reseña sobre los sustantivos epicenos, de acuerdo a su significado, su forma de utilización. También, a modo de ayuda, elaboramos algunos ejemplos de sustantivos epicenos que contribuyen a comprender su forma de uso.

Sustantivos epicenosGénero gramatical y concordancia del sustantivo epíceno

Se denominan epicenos a aquellos sustantivos con los cuales se puede designar indistintamente, a seres animados de uno y otro sexoSerá entonces el artículo que lo acompañe y no el propio sustantivo, el que determine su género gramatical. Al tratarse de sustantivos de género inherente, escritos en masculino o femenino se refieren a ambos por igual y no pueden cambiar su morfología para indicar la diferencia.

  • De acuerdo con la gramática académica, existen sustantivos epicenos femeninos como la víctima, la excelencia, la persona, la criatura, la alteza.

Para nombrar animales: la hormiga, la perdiz, la ballena, la araña, la serpiente, la jirafa, la codorniz, la mariposa.

  • De la misma manera podemos encontrar sustantivos epícenos masculinos como el personaje, el retoño, el vástago, el coronel, el músico, el chofer.

Designando animales: el tiburón, el lince, el cocodrilo, el avestruz, el águila, el colibrí.

Al no disponer gramaticalmente, de medios morfológicos que permitan especificar el sexo del referente, habrá que recurrir al léxico.

Un ejemplo concreto:

Para especificar el sexo de la persona de la cual se habla en el siguiente comentario, se recurre a medios parafrásticos, o sea, se explica:

“La víctima, era un hombre de 35 años de edad, que falleció instantáneamente, al estrellarse su automóvil contra un puente”.

Cuando los sustantivos epicenos nombran animales, puede añadirse la especificación macho o hembra, para dejar en claro su sexo. Ej: El lince (hembra), la ballena (macho), la serpiente (macho). “Una pantera macho correteaba en la selva junto a una pantera hembra”.

  • Las palabras “macho” y “hembra”, pospuestas al nombre de un animal no se escriben en plural.

Lo correcto es escribir:
los avestruces hembra, no los avestruces hembras.

Continuando con los sustantivos epícenos:

Un sustantivo como jirafa es femenino y no puede tener otro género.

No se puede formar el masculino, simplemente cambiando la terminación (jirafo) o sustituyendo el artículo femenino por el masculino (el jirafa).

En término práctico, el sustantivo epíceno se escribe igual tanto para el género masculino como el femenino y es muy parecido a los sustantivos de género común y ambiguo, en cuanto a identificación del género, pero no  debe ser confundido.

Sustantivos epicenos: El personaje – la criatura – la jirafa.
Sustantivos de género común: La atleta – el atleta – la pianista – el pianista.
Sustantivos ambiguos: Maratón – azúcar

Sobre sustantivos de género común, sustantivos epicenos y ambiguos:

Los sustantivos de género común (masculino o femenino) se escriben igual. El género está determinado dentro del contexto por el artículo que le antecede.

El pianista que interpretó a Mozart, tiene un talento excepcional.
La pianista que interpretó a Mozart, tiene un talento excepcional.

Los sustantivos ambiguos, son aquellos que se pueden utilizar tanto en masculino como en femenino, sin que cambie su significado.

Por ejemplo: maratón – azúcar. “He diferenciado en la clasificación: azúcares crudos, azúcar blanquilla y azúcar granulado” (en la misma oración, aparece el mismo nombre en masculino y en femenino, pero no da lugar a un cambio de significado).

“parafrásticos”

Perteneciente o relativo a la paráfrasis. Propio de ella, que la encierra o incluye. Explicación o interpretación amplificativa de un texto para ilustrarlo o hacerlo comprensible.

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La redondilla en los versos

RedondillaLa Redondilla

En el estudio de la poesía, la clasificación de los versos, se establece según el número de sílabas que los componen.
Se denominan “de arte menor”, aquellos poemas que cuentan con una estructura particular, cuyos versos son de ocho sílabas sonoras o menos y los de 9 en adelante se llaman “de arte mayor”.

A su vez, dentro de esta clasificación existen muchos tipos de estructuras posibles; la más popular es la de versos octosílabos y entre ellos la redondilla; que posee estrofas compuestas por cuatro versos de ocho sílabas cada uno, con rima consonante de tipo ABBA.

En general, la rima de la redondilla es abrazada y consonante (aunque en tiempos modernos también se ha empleado rima asonante) y la forma ABBA, rimando el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, es el atributo que la diferencia de la cuarteta, también de arte menor, cuya rima es ABAB.

Tampoco se debe confundir la redondilla con el cuarteto, que es una composición poética de arte mayor (más de 8 sílabas  y generalmente endecasílabos).
El cuarteto, también posee rima consonante de formato ABBA.

Con respecto al octosílabo, es un verso de ocho sílabas, el más antiguo y uno de los más representativos de la poesía española.
Aparece en los cantares de gesta y el mester de clerecía, en los romances, en el teatro del Siglo de Oro, en el Romanticismo y en la obra de autores de la Generación del 36, entre otros.

Es válido aclarar, que un verso de ocho sílabas, no necesariamente se encuentra compuesto por la misma cantidad de sílabas gramaticales (la cantidad que tiene literalmente).
Esto se debe, a que la métrica de un verso se mide por la cantidad de sonidos definidos que hay en una frase y no por la cantidad de sílabas ortográficas.

En el contexto de la tipografía, la redondilla es una letra de imprenta o realizada a mano, de forma redonda, que se destaca por los trazos circulares y verticales.
El aspecto más redondeado y de tamaño más ancho que las letras ordinarias es su característica más sobresaliente.

La Historia
La redondilla, reconoce sus orígenes en las letras españolas de los siglos XI y XII, en un tipo de construcción poética conocido como “jarchas”.
La creencia generalizada, sugiere que las primeras redondillas fueron escritas por los clérigos de la poesía religiosa de la Edad Media y se caracterizaron por ser obras escritas generalmente en latín, que se recitaban en los actos eclesiásticos.
También se considera que se volvieron muy populares, debido a que eran fáciles de relatar en espacios públicos.

La flexibilidad del idioma español para adaptarse a este tipo de rima, favoreció su consolidación e incluso se creó un nuevo subgénero que recibió el nombre de redondillas profanas.
También los juglares, encontraron la estructura de la redondilla, idónea para sus necesidades expresivas.

No obstante, su verdadero esplendor llegó  en el denominado Siglo de Oro Español, con el advenimiento de sus máximos cultores. Además, en esa época, fue utilizada para la creación de coplas, villancicos y obras de teatro.

Posteriormente, durante el periodo neoclásico, la vigencia de la redondilla, comenzó a perder vitalidad, debido a la influencia e inserción del verso endecasílabo, tomado de la poesía italiana, que cobró una importancia inusitada.

Finalmente, los poetas románticos retornaron a las bases del verso octosílabo, valiéndose de la redondilla para explorar todas las posibilidades de esta estructura y a su tiempo, exponentes del modernismo adhirieron a este estilo, cultivándolo en su obra.

Vocabulario:
El mester de clerecía, es la literatura medieval compuesta por clérigos, es decir, hombres instruidos y no necesariamente sacerdotes.


Una de las autoras que volvió más popular el término, fue Sor Juana Inés de la Cruz, cuyo poema más famoso tiene esta estructura y se titula precisamente “Redondillas”.
Sor Juana Ines de la cruz

“Redondillas”

Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juana Inés de la Cruz

Rincón Literario – Redondillas

¿ Qué es una paráfrasis ?

Leyendo por ahí podemos preguntarnos qué es una paráfrasis y necesitar un poco de ayuda para comprenderlo…

Qué es una paráfrasisLeemos:

“El encanto… una de las cualidades esenciales, que debe tener un escritor”.
(Jorge Luis Borges, parafraseando a Stevenson)

“Dudo, luego pienso”, (parafraseando a Descartes).

“Mis circunstancias no me dejan ser yo”, (parafraseando a Ortega y Gasset).

“La moral es un lujo para el pobre y el único que no se da el rico”.

“Para que termine una pesadilla simplemente hay que despertar”.

“Perdonar es avalar la estafa”
(publicadas por Ulises Vázquez Fernández)

Nos preguntamos en consecuencia. ¿Que significa la palabra Paráfrasis?

En sentido real: utilizar las propias palabras para reescribir en términos más explícitos, la información expresada en un texto, empleando vocabulario, oraciones o frases diferentes, pero equivalentes en significación y sin omitir lo fundamental del concepto y contenido.

La paráfrasis, debe mantener el punto de vista y la esencia de la versión original, aunque se modifique en mayor o menor grado, la forma de expresarlo.

Por asimilación, definimos el término parafrasear como: “hacer la paráfrasis” de un escrito, interpretando y respetando la expresión del pensamiento inicial o idea expuesta en ese texto, con el propósito de lograr una mejor y más fácil comprensión del mismo.

Etimológicamente, la palabra proviene del latín “paraphrasis” que a su vez tiene raíces derivadas del griego; “para”: ” junto a” y “phrasis”:  “dicción”, “expresión” y significa “lo que se dice junto a…”. (se refiere a las explicaciones que se ponen junto a un texto, para explicarlo o decir lo mismo con otras palabras para que se entienda mejor).
Según otras opiniones: “imitación sin alterar”.

Algunos ejemplos:
La paráfrasis es usada, para resumir o ayudar a comprender la idea de un texto, para convertir una poesía en prosa (proceso que se conoce como prosificación), para hacerlo entendible a niños o para aclarar localismos al traducir conceptos de otros idiomas.
Además, es una técnica muy utilizada en los ámbitos estudiantile,s cuando se quiere comprender de una manera más fácil y práctica algún tema de estudio.

La Biblia, en el transcurso de la historia, es el libro que más ha sido objeto de interpretaciones parafraseadas.

La característica fundamental de la paráfrasis, es la utilización por parte del autor, de un lenguaje propio de palabras sencillas, buscando clarificar y facilitar la comprensión del texto original que se toma como base. Añadiendo, ampliaciones de conceptos, opiniones o comentarios suyos o empleando sinónimos, para producir cambios sin modificar sustancialmente la sintaxis, ni el sentido con los que fue creado.

Se debe redactar de manera clara, didáctica y precisa.
Cuando hace referencia a la idea de otro autor, pero en palabras de quien escribe, se consigna la fuente dentro del texto, encerrada entre comillas.

El Profesor Alfredo Enríquez Gutiérrez, recomienda seguir estos pasos básicos, para escribir una paráfrasis:

a)  Lectura general del texto que se parafraseará, esto se logra con una lectura exploratoria      y luego la lectura analítica.
b) Utilizar la técnica del subrayado de palabras o frases susceptibles de cambio.
c) Selección de ideas fundamentales.
d) Consulta en el diccionario de palabras incomprensibles o confusas.
e) Lectura de cada párrafo y sustitución de palabras y frases por escrito.
f )  Redacción en borrador de la paráfrasis.
g) Lectura de la paráfrasis y comparación con el texto original para verificar que no se han     perdido o distorsionado las ideas centrales.
h) Redacción final de la paráfrasis.

Existen diferentes tipos de paráfrasis:

Paráfrasis mecánica, se da cuando se utilizan sinónimos o palabras alternativas, para sustituir o modificar expresiones o frases con cambios mínimos de sintaxis, conservando el sentido y la estructura básica del texto original.

Paráfrasis constructiva, se logra reescribiendo otro enunciado, pero manteniendo la idea principal o la intención filosófica del texto original, aunque la estructura sea completamente distinta.

Paráfrasis de traducción, utilizada para traducir una frase o localismo de un idioma a otro y que de traducirse literalmente, no tendría sentido.

Paráfrasis de comprensión, empleada para hacer resúmenes y para memorizar un texto o materia complejos; es “explicar algo con nuestras propias palabras”.

Paráfrasis coloquial, también usamos coloquialmente la paráfrasis, cuando aplicamos un fragmento literario de un texto o de una canción, a situaciones o personas, ubicándolos dentro de un contexto, semejante al de la cita:

Otras definiciones que pueden consultarse:

“El Diccionario de la Real Academia Española (22ª ed.) anota que la paráfrasis es: Explicación o interpretación amplificativa de un texto, para ilustrarlo o hacerlo más claro o inteligible.
Traducción en verso en la cual se imita el original, sin verterlo con escrupulosa exactitud.
Frase que, imitando en su estructura otra conocida, se formula con palabras diferentes”.

“Para Angelo Marchase y Joaquín Forradellas (Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria. Barcelona, Ariel. p. 308) es la re- transcripción de un texto en términos más explícitos, de manera que no cambien ni el contenido ni la información del texto original”.

“Para Helena Beristain (Diccionario de retórica y poética. Porrúa México, 2000. 8a ed.) la paráfrasis es un enunciado que describe el significado de otro enunciado, es decir, es un desarrollo explicativo, producto de la comprensión o interpretación; una especie de traducción de la lengua a la misma lengua, pues el significado es equivalente pero se manifiesta mediante un significante distinto, mediante un sinónimo, ya que toda la paráfrasis, no agrega nada al contenido del enunciado que es su objeto”.

Nota: La expresión paráfrasis, suele utilizarse como sinónimo de: explicación, ampliación, comentarios, exégesis, entre otros vocablos.

GECD-abril 2016

Signos de puntuación – Lo cambian todo

Los signos de puntuación son signos ortográficos comprendidos dentro de reglas gramaticales, que tienen por función delimitar los párrafos y las frases de un texto escrito y establecer en consecuencia, la estructura de su sintaxis.

signos de puntuaciónLa escritura es una forma de comunicación que implica una construcción lineal; dado que es imposible escribirlo todo al mismo tiempo, es necesario separar las ideas, jerarquizarlas y ubicarlas en el orden que corresponda.

De lo expuesto, se deduce que los signos de puntuación sirven para:
Dar estructura lógica al texto.
Delimitar los párrafos y las frases.
Poner énfasis en cada idea principal de las que componen un escrito.
Ordenar las ideas secundarias y relacionarlas a la principal.
Resolver o eliminar ambigüedades.
Favorecer el análisis y la comprensión.

La interpretación correcta de lo que se escribe, depende fundamentalmente de la manera que hayan sido utilizados los signos de puntuación. Una buena puntuación, asegura la adecuada articulación de las unidades de significado, que integran una frase o un párrafo.
Y cuanto más resalten los signos la estructuración del contenido (tema central, subtema, idea, detalles), tanto más coherente y preciso se hará el texto.

Favorecen sin duda la lectura (al indicar pausas, matices de voz, cambios de tono, etc.) permitiéndole al lector fluidez al leer y entender con exactitud lo que el autor quiso expresar.

En la ortografía del idioma español, los signos de puntuación más utilizados son: el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los signos de interrogación y admiración, las comillas y los paréntesis.
Quien escribe debe respetarlos rigurosamente, puesto que como vimos, si se utilizan de forma errónea o colocados en el lugar equivocado, pueden modificar el sentido de una oración.

Siempre es recomendable, al redactar y antes de publicar algún trabajo de investigación y divulgación, revisar a conciencia la puntuación del mismo.

Es cierto, que de acuerdo con el estilo de escritura, las formas de puntuación pueden variar; sin embargo, estas diferencias no eximen a nadie de cumplir con las normas básicas, que indican cómo se deben utilizar correctamente los signos de puntuación.

En la actualidad, existe una nueva modalidad de escritura que se difunde y avanza aceleradamente a través de las redes sociales y chats en boga.
Por necesidades diversas generadas por el vértigo de esta manera de comunicarse, por ignorancia o carencia de ideas; éstas, se expresan cada vez con menos letras y caracteres, simplificando o abreviando palabras y al sustituir letras o eliminar signos de puntuación.

Así, para escribir con rapidez se sacrifica la calidad del lenguaje. Y la distorsión produce un lamentable empobrecimiento, de una de las lenguas universales más ricas en recursos gramaticales.

Pronombres ¿Qué es un pronombre?

Una respuesta a una pregunta, a veces, difícil. Pronombres. 

pronombres 1

¿Qué es un pronombre?

Un pronombre es una palabra que se utiliza para hacer referencia a otra que, en general, ya ha sido utilizada en la oración o simplemente son comprendidas por quien lee la frase. Según el diccionario de la RAE (Real Academia Española) cuando hablamos de pronombres nos referimos a un tipo de palabras que pueden funcionar como sustantivos. El origen etimológico de la palabra pronombre proviene del latín “pronomem” y resulta “utilizado en lugar del nombre”.

La idea que debe quedar clara es que la función de los pronombres es reemplazar a los nombres en la oración. Para facilitar su comprensión utilizaremos un ejemplo.

  • Mi abuela no escuchaba el teléfono. Ella no atendió.

¿Qué tipos podemos encontrar?

Los pronombres se dividen de acuerdo a la forma en que reemplazan al nombre, podemos encontrar entonces:

  • Personales: Yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos.
  • Demostrativos: Aquí, ésta, esos, aquellos.
  • Indefinidos: Muchos, tanta, ninguno.
  • Relativos: Que, cuyo, los cuales, donde.
  • Interrogativos: Cuales, cuánto.
  • Exclamativos: ¡Qué!, ¡Cómo!, ¡Cuándo!

Es importante decir que los pronombres personales pueden dividirse en átonos cuando su función es de complemento por ejemplo me, te; y tónicos en los cuales la palabra funciona como sujeto entre los ejemplos ya nombrados.

Por último, podemos recordar que la idea de los pronombres es hacer más fácil la comunicación y evitar el uso reiterativo de palabras. Deben seguir ciertas reglas lingüísticas como mantener el género del sujeto que están reemplazando y no cambiar de singular a plural y viceversa si es que el sujeto no lo hace.

Es muy importante conocerlos para poder utilizarlos con claridad y poder convertirlos en una útil herramienta a la hora de generar nuestros propios textos.

El Ringorrango – Una costumbre olvidada

Ringorrango

De los tiempos de la tinta y de la pluma, el ringorrango es una curiosa costumbre olvidada. Un pequeño ruido apenas perceptible y característico, acompañó desde épocas remotas, la forma de escribir de nuestros antepasados.

Eran tiempos de escritura ornamentada y rúbricas con “ringorrangos”.

La obligación de la buena letra.

¿Pero que significa ringorrango?, como nota musical, en ese melodioso rasgueo que emitía el roce de la pluma entintada, dibujando en el papel con maestría.

Aunque actualmente haya caído en desuso, es una bella palabra del idioma español, de divertida sonoridad que todavía existe y que según la RAE significa:
m. coloq. Rasgo de pluma exagerado, innecesario e inútil; ejemplo: Nuestros antepasados gustaban de escribir con una caligrafía llena de ringorrangos.

Adorno superfluo y extravagante; ejemplo: Ese vestido con tantos bordados más todos los broches que te has puesto ¿no crees que llevas demasiados ringorrangos?

Podríamos decir entonces que un “ringorrango”, es una floritura excesiva, un adorno tan complejo como innecesario.

Rúbrica ornamentada

Hasta mediados del siglo XIX, no era muy común que las personas supieran escribir.
Pero, entre aquellas pocas que si lo hacían, había algunas capaces de lograr cuando escribían con la pluma, verdaderas obras de arte, grabando en el papel un estilo de letra que hoy nos asombra y causa admiración.

Después de la firma, como remate, se colocaba la rúbrica: toda una intrincada trama de curvas y contracurvas en su diseño, dibujada con los trazos denominados “ringorrangos”.

También era frecuente la rúbrica “en canastilla”, denominada así porque su entrelazado de rasgos evocaba las formas de una canasta.
Al observarlas, parece increíble que líneas tan complicadas se pudieran reproducir exactamente en cada firma a lo largo del tiempo, haciendo alarde sus autores, de ser de diestros exponentes de una letra artística.

Símbolos de una época superada de nostalgia y encanto.